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En esta realidad comienzan su trabajo las primeras misioneras, compartiendo su vida con los pobres y haciéndose solidarias de múltiples necesidades. Su labor social y educadora va dirigida especialmente a la formación de la mujer, que en esas regiones estaba doblemente marginada. Nuestros Padres Fundadores sen ven obligados a dar un cauce mas amplio a sus ideales misioneros y así, sobrepasando los limites del Vicariato de Puerto Maldonado, se abren a otros lugares y países. Fue en 1918, que un grupo de diez hermanas, asumiendo el riesgo con valentía, dan el paso para iniciar un nuevo Proyecto de Vida Religiosa Misionera. Así nace la Congregación con su carisma propio: “EVANGELIZAR A LOS POBRES”. |
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Esta pequeña semilla que se echo al surco de la ardiente selva va creciendo y se convierte en árbol forzoso que extiende sus ramas por todos los continentes. Uno de ellos America del Sur. Donde se conforma la provincia NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (año de 1977) que abarca dos países de grandes contrastes, pero con rasgos comunes como pueblos Latinoamericanos: Bolivia y Chile. Formando una gran Fraternidad como provincia y agrupadas en pequeñas comunidades, diseminadas en los lugares mas necesitados, compartimos nuestro vivir mas cotidiano: alegrías y esperanzas, dificultades y riesgos. |
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Proyectos diversos de acuerdo a la realidad concreta de cada lugar, pero encaminados a un mismo objetivo: Hacer el proyecto de Dios sobre el hombre y el mundo, Nos congrega el especial Carisma que el Espíritu de Cristo suscito en nuestros PADRES FUNDADORES y el cual nos sentimos continuadoras: “EVANGELIZAR A LOS POBRES EN AQUELLAS SITUACIONES MISIONERAS DONE LA IGLESIA MAS NOS NECESITE”. Esta es nuestra identidad Esencial como Misioneras Dominicas Del Rosario y la conservamos invariablemente. Nuestra vida se concretiza en torno a los tres grandes ejes del Carisma Dominicano: Vida Comunitario- Contemplación y estudio- En función de la Misión. |