Momentos de encuentro

Momentos de Encuentro

Se realiza el “momento de encuentro” con los niños para discutir las actividades del día y planificar conjuntamente proyectos o actividades para los días siguientes:

En las primeras semanas dirigimos las reuniones diarias hasta que los niños se conozcan y se conforme el grupo, delegando posteriormente esa responsabilidad a los niños.

Este espacio de reflexión que organizamos con los niños puede darse al comenzar, durante o al finalizar el día:

  • Si lo realizamos al iniciar el día es para ubicar a los niños dentro de las actividades planificadas y por Para hablar sobre algunos temas, por ejemplo ¿qué día es hoy? ¿Y mañana? ¿Cómo está el día? soleado, nublado, ventoso, etc.
  • Si lo realizamos durante el día, es para evaluar cómo estamos haciendo las actividades o para solucionar algún conflicto.
  • Si es al final, es para reflexionar sobre las actividades realizadas.

Este momento también es propicio para buscar acuerdos, solucionar problemas individuales  o grupales  y   expresar espontáneamente ideas, sentimientos, canciones, juegos, dramatizaciones, noticias, vivencias,  etc., que los niños quieren compartir con sus compañeros o nosotros con ellos.

Todo lo que expresan los niños, lo anotamos en un cuaderno de registro, al cual acudimos para elaborar material, planificar actividades o proyectos, transcribir material que producen como por ejemplo, un cuento que los niños han creado y quieren dramatizar. Así obtenemos información del niño para la evaluación y para las entrevistas con los padres. Para  esta actividad  de registro podemos recurrir a la ayuda de miembros de la familia o de la comunidad.

Teniendo en cuenta estos aspectos, durante los primeros días de clase podemos realizar actividades para que los niños se conozcan para ello,  como por ejemplo, su nombre, dónde viven, cómo es su cuerpo, qué hacen,  qué les gusta, etc., que correspondan a los ejes temáticos, como por ejemplo:

“Juguemos a conocernos”, los niños se presentan, dicen su nombre y cuentan lo que quieren.

Según el espacio donde nos encontramos, podemos realizar juegos con pelotas u otros objetos, donde cada niño al recibirlo dice su nombre. Otra alternativa es partir de un cuento que podemos crear o repartir carteles donde estén sus nombres. Estas actividades de presentación nos sirven para crear un clima afectivo y de seguridad para los niños. A través de ésta y otras actividades similares, los niños se conocen  pero también nosotros los conocemos; esto nos ayudará a formar grupos según los intereses, necesidades y conocimientos previos.