Orientaciones Metodológicas

La estrategia metodológica general, implica un conjunto de procedimientos que activan un contenido para lograr los objetivos, enfocándose desde las dimensiones del ser, saber, hacer y poder decidir. Tienen alcance de aplicación general y orientan a la aplicación concreta de las estrategias didácticas. Son conscientes e intencionales, relacionan la práctica, teoría y producción a través de la investigación permanente y se aseguran en desarrollar las cuatro dimensiones de la enseñanza-aprendizaje.

Dichas estrategias son consistentes y sistemáticas, incluyendo flexibilidad, en especial en función a las características, fortalezas, intereses, necesidades generales y particulares de las niñas y niños, incluyendo sus potencialidades, ritmos, estilos de aprendizajes y niveles de logros.

En ese sentido el desarrollo de los contenidos es cíclico, constituido por varios pasos o momentos, mediante la flexibilidad e interactividad en todos los pasos o etapas del ciclo. La característica importante es que no se usa un listado de actividades, la actividad en sí conlleva el contenido, previamente planificado hacia el resultado productivo.

  • Clarificamos y diagnosticamos una situación problemática para la práctica. Se inicia planteando la actividad vivencial, en la que se establece un problema o desafío que exige varias posibilidades de solución a través del desarrollo de habilidades y prácticas. La acción está guiada por la planificación previa. Parte de la práctica de problemas, desde la realidad situacional, social, educativa y práctica de las comunidades implicadas en las preocupaciones, problemas, dificultades que les afectan y forman parte de su experiencia cotidiana.

 

  • Formulamos estrategias de acción para resolver el problema. El problema o desafío nos lleva hacia el reconocimiento de saberes y conocimientos necesarios, para resolver el problema o desafío, lo que conduce a la investigación comunitaria. Se realiza por las personas implicadas en la práctica educativa comunitaria, promoviendo la intraculturalidad, porque facilita el conocimiento, la valoración y la reivindicación de la cultura propia, en todas sus manifestaciones, orientando los temas y contenidos necesarios hacia el enriquecimiento teórico de las respuestas definidas por las niñas y niños mediante el diálogo entre participantes, que implica la transformación y mejora de una realidad educativa, social o comunitaria.

 

  • Ponemos en práctica y evaluamos las estrategias de acción. Comprobamos la experiencia. A partir de la simbolización a partir de un proceso de reciprocidad entre los conocimientos y saberes propios con el enriquecimiento de otros, se jerarquizan los saberes y conocimientos en base al desarrollo de valores y actitudes propios en el marco de la identidad de las niñas y niños, mediante un proceso crítico y reflexivo. Implica una reflexión sistemática en la acción, por lo tanto descolonizadora, porque rechaza la educación impuesta desde afuera e impulsa una propia, sustentada en nuestras necesidades y aspiraciones propias.

 

  • El resultado conduce necesariamente a la producción tangible o intangible transformadora. Se produce, desarrollando el contenido productivo que impacta tanto, el desarrollo educativo de las niñas y niños, así como a la transformación de la comunidad, logrando la solución práctica mediante la productividad, y fomentando el trabajo creador, material e intelectual, que garantiza los procesos de independencia, esta fase dará paso a nuevas procesos de reflexión y acción de las necesidades o situaciones problemáticas a resolver, dando continuidad a un nuevo proceso cíclico.